De erotismo y otros demonios

Placer sin penetración (petting)

petting

Cuando recorres cada centímetro de mi piel
con tus manos, con tu lengua, con tus besos
es probablemente de las experiencias místicas
más intensas que he vivido.
Hemos perdido el camino al creer
que para llegar al paraíso debemos morir
yo ya descubrí que, para eso, solo
me basta que recorras mi cuerpo y sentir
mi piel erizada llena de deseo
dispuesta a pecar contigo.

Ana Laura Rosas
Sexóloga

Existe una práctica desde hace tanto tiempo, que en últimas fechas he visto como casi ha desaparecido, y no puedo evitar preguntarme ¿Por qué? Si no fuera placentera, por favor, entonces que ¡desaparezca!, pero es todo lo contrario.

Hoy veo principalmente en la juventud esa prisa por tener sexo, por que suceda la penetración, ya sea vaginal y/o anal como si fuera el fin único de la experiencia sexual. Y veo entonces también la dificultad de tener que enfrentar las penosas consecuencias de esas prisas, como un embarazo no deseado o una enfermedad de transmisión sexual. Además de reducir lo sexual a solo unos pequeños instantes de un muy limitado placer.

A la práctica que me refiero que se ha ido perdiendo, se le conoce en México como “faje”, “agarrarse”, “enrollarse”, o modernamente como “petting”. Y se entiende como el arte de acariciar, rozar, besar, lamer y hasta masturbarse o erotizarse mutuamente para conseguir placer y hasta el orgasmo sin incluir la penetración como parte de la experiencia sexual. Esta es una práctica que casi siempre es pensada como el preámbulo en las relaciones sexuales, pero no como una práctica sexual por sí misma.

Petting se refiere al termino anglosajón relacionado con el verbo “to pet” que se refiere a acariciar, mimar, besar. Y que entonces ya conjugado, se refiere al arte de acariciarse para conseguir placer. El petting es una variante de sexo seguro, y que yo recomiendo mucho para aquellas parejas que están conociéndose, así como para parejas ya establecidas pero que quieren incrementar su pasión y que necesitan redescubrir sensaciones, reconocerse y reconectarse.

Cómo práctica de sexo seguro solo hay que cuidar que, si se da estimulación oral, ésta sea con preservativos o barreras orales de latex – que existen hasta de sabores- porque el contacto con los fluidos nos pone en riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, el resto de las prácticas y conductas normalmente no requieren mayor protección.

La idea es que al practicar petting le dediquemos todo el tiempo que queramos para besarnos y acariciarnos, explorando el cuerpo y las diversas sensaciones que éste nos regale, con el objetivo de incrementar el conocimiento mutuo, la sensibilidad corporal, la excitación mutua, y hasta el orgasmo, sin la realización del coito.

“No soy buena con palabras, pero si aprendes a quererme,
Descubrirás en mis caricias lo que no se te decir”

¡Así es!, en el petting lo importante es que ¡la penetración no suceda!, que seamos capaces de explorar y proporcionarnos placer sin necesidad de penetración. Ese sería el reto, disfrutarnos y darnos placer sin necesidad de coito.

Es importante quitar el peso a la penetración, ya que en la mayoría de las ocasiones es más fácil conseguir orgasmos con masturbación mutua que con la penetración. El coito solo es una parte de la relación sexual, pero NO es todo en la relación sexual, ni el último fin de la misma. Un encuentro sexual es y debe ser una práctica amplia y rica en juegos y sensaciones. Centrarnos solo en coito es limitar las oportunidades de disfrute. Y la idea es que ampliemos nuestras posibilidades, no que las cerremos.

No es que la penetración no sea placentera, pero lo real es que para muchas mujeres el orgasmo vaginal requiere tiempo, entrenamiento y despojo de limitaciones mentales, además de cierto nivel de técnica; no solo se trata de que entre y salga el pene, porque, aunque en relación a este tema hablaré con más profundidad en la siguiente columna, la penetración por sí misma no es la generadora de la magia del placer femenino. Muchas mujeres no tienen experiencias orgásmicas con la penetración y viven frustradas esperando que algún día sucedan o que algo “está mal en ellas”. Y además mientras se penetra, no se estimula el clítoris. Y en muchas ocasiones en ningún momento se estimula el clítoris.

Y entonces para una mujer la experiencia de penetración a veces no suele ser la experiencia que lleve al orgasmo. Sin embargo, con el petting, si sucede, ya que se trata de caricias, besos, y estimulaciones en todo el cuerpo, así como en zona genital y entonces la estimulación focalizada en todo el cuerpo, en el clítoris puede muy fácilmente hacer que muchas mujeres tengan uno o más orgasmos.

Es muy importante recordar que para disfrutar del sexo hay que abandonarse a las sensaciones, sin preocuparse por nada, sin tener prisa de nada. Disfrutando y haciendo disfrutar de todas las posibles experiencias. El orgasmo es importante, por supuesto, pero el placer que toda la experiencia puede darnos es la parte fundamental. Dejemos de pensar que en el sexo la meta es penetrar y tener orgasmo. Un buen sexo abre sus posibilidades de disfrute a todas las experiencias que proporcionen placer.

El petting es una práctica muy frecuente en la adolescencia y eso ¡me encanta!, que las y los jóvenes aprendan a disfrutar del sexo sin necesidad de preocuparse de un embarazo, ya que a veces en esta etapa no se está preparado física ni psicológicamente para una relación sexual y mucho menos para el ejercicio de la paternidad. 

También es una práctica que recomiendo mucho para las parejas que están apenas conociéndose, precisamente para eso, para que exploren y conozcan los puntos de placer. Y en parejas ya establecidas de tiempo donde recomiendo este tipo de focalización sensorial con la intención de que se descubran y redescubran sensaciones y experiencias perdidas, desaparezca la ansiedad por la erección y la búsqueda obsesiva del orgasmo, así como incrementar el conocimiento mutuo de cada uno.

Los que somos algo mayores conocimos a esta experiencia como “fajes”, al menos en México así les llamábamos y probablemente en este tipo de practica tuvimos nuestras primeras experiencias orgásmicas, aún y sin quitarnos la ropa.

“Recuerdo como mi primer orgasmo en la vida lo tuve sin quitarme la ropa y con el muslo del novio en su momento metido entre mis piernas, presionándolo y frotándolo” y al llegar a la relación sexual con penetración tiempo después no sucedió aquella magia y yo no comprendí en ese momento porqué.

El petting es más allá de un juego sexual, es una manera diferente de tener sexo, que puede practicarse antes de que suceda la penetración o puede quedarse solo en obtener placer y compartir cuerpo, tiempo y espacio placenteramente.

Amé su cuerpo entonces

Amé su cuerpo entonces y su alma.
Su piel fue para mí la tierra firme;
la soñé como un sexto continente
no registrado en mapas todavía.
Soñé con la bahía de su boca.
Su pelo era una selva virgen
que abría su misterio mineral y oscuro.
Soñé con las ciudades de sus pechos.
Los ríos de las venas que afloran en su piel
eran rutas abiertas
a la navegación y al gozo.
Se podía viajar en su mirada.
En las blancas llanuras de sus manos
yo cultivé el maíz y buenas relaciones.
Después no pude estar sino en su cercanía.

OTTO RAÚL GONZÁLEZ CORONADO
Poeta y escritor Guatemalteco- Mexicano, 1923

En el petting se pueden utilizar todo el cuerpo para que sucedan roces, caricias o lo que la creatividad permita, y por lo tanto requiere de comunicación y expresión sin miedo ni vergüenza lo que a cada no le gusta hacer o que le hagan. El único fin es gozar, darnos placer usando el cuerpo completo como un medio.

No es algo que se pueda aprender en algún manual, sino que debe de desarrollarse en forma natural y progresiva a partir del grado de confianza y excitación. Todo el cuerpo es una zona erógena y en el petting la tarea es explorar el cuerpo y descubrir las miles de sensaciones placenteras que nuestro cuerpo nos regala. Hay que tocar sin límite de contacto, de tiempo, de zonas del cuerpo. Usar la boca para besar lamer, acariciar con los labios y con la lengua el cuerpo. Usar las manos para recorrer cada centímetro del cuerpo, rozando, acariciando, estrujando, apretando. Usar el cuerpo completo, ese es el reto que el petting nos solicita, sin que invitemos en esta ocasión a la penetración.

El protagónico se lo llevarán las caricias, solamente ellas. Puede hacerse con ropa, con poca ropa, sin ropa. Puede hacerse como ustedes quieran. La creatividad es la invitada a esta práctica. ¡No se la pierdan! ¿Hace cuánto que no tienen un buen “faje”?

“No se mide el amor por el número de caricias, sino por la
frecuencia con que uno y otro se comprenden”

Herbert Spencer
Prudence #PonteCondon

Ana Laura Rosas Bucio

Amante, intensa, libre y apasionada de la vida. Una soñadora insaciable, no ordinaria, con mucha locura, sin tiempo para cosas que no estén llenas de pasión.

Psicoterapeuta y Sexóloga, comprometida con la salud, el placer y el bienestar de los seres humanos. Directora General de CECAPIP S.C.